64 fallecidos en la primera ola de calor pone encima de la mesa la falta de planificación para alertar y atender a los pacientes
Según ha trascendido en los medios de comunicación, el primer gran episodio de calor extremo de este año, con temperaturas máximas cercanas a los 40 grados en pleno mes de mayo, ha provocado una cifra de 64 fallecimientos en España, según los datos ofrecidos por el Sistema de Monitorización de Mortalidad Diaria, del Instituto de Salud Carlos III.
Las más afectadas, según este estudio, fueron las regiones del norte de España con 24 personas fallecidas en Asturias e idéntico número en el País Vasco; 10 en Galicia o 6 en Cantabria. Esta cifra puede ser muchísimo mayor en tanto que no han trascendido datos del resto del país.
En estas zonas el calor ha causado más muertes que en otros puntos del país porque, en general, no se trata de regiones acostumbradas a este clima extremo y se sufre más el efecto de las altas temperaturas.
Desde ANPASS consideramos que los planes de prevención a nivel estatal están fracasando en esta materia con las cifras y las estadísticas que tenemos. Esto no es algo que sea imprevisible y, evidentemente, la comunicación hacia los pacientes en lo que respecta a la prevención ha fallado considerablemente.
Hay que tener en cuenta que en 2025, este sistema estadístico atribuyó un total de 1.180 fallecimientos a las olas de calor en el periodo comprendido entre el 16 de mayo y el 13 de julio. Esta cifra representó entonces un aumento de más del 1.300% respecto al mismo periodo de 2024, en el que se registraron 114 muertes y esta año la situación podría ser peor en tanto que aún no ha comenzado el verano y el calor se ha producido antes. Por tanto, desde ANPASS consideramos que se está fallando en una planificación que debe partir del Gobierno de España con coordinación con las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos con el fin de que todos los recursos informativos y de atención sanitaria y de protección civil sean activados de manera rápida y efectiva, cosa que no ha pasado en la semana pasada.
Desde ANPASS ofrecemos recomendaciones sanitarias para las olas de calor:
1. Beber agua o líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed
2. No abusar de las bebidas con cafeína y alcohol que pueden hacer que perdamos mayor cantidad de líquido en nuestro cuerpo
3. Hay que tener especial atención con la población con mayor riesgo de padecer problemas de salud con el calor: niños pequeños, mayores y enfermos crónicos
4. Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados.
5. Reducir la actividad física y evitar practicar deportes al aire libre en las horas más calurosas. De 12 h. A 17 h.
6. Debemos usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
7. Nunca dejar a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado
8. Consultar al médico ante problemas de salud que sean persistentes y prolongados y que estén relacionados con el calor
9. Mantener alimentos en lugares frescos y refrigerados, especialmente, aquellos que puedan ocasionar problemas de salud por su alteración por efectos del calor. No hay que romper la cadena del frío en alimentación
10. La alimentación debe ser saludable y ligera. Así debemos evitar los excesos