Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, recordamos desde ANPASS que la salud de las personas está estrechamente ligada al estado de nuestro entorno. Sin lugar a dudas, la calidad del aire que respiramos, el agua que consumimos, los alimentos que producimos y los espacios naturales que nos rodean tienen un impacto directo sobre nuestro bienestar físico y mental.
La contaminación ambiental continúa siendo uno de los principales riesgos para la salud pública. La exposición a contaminantes atmosféricos, el aumento de las temperaturas derivado del cambio climático y la degradación de los ecosistemas contribuyen al incremento de enfermedades respiratorias, cardiovasculares, alérgicas e infecciosas.
Además, los fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes, afectan especialmente a las personas más vulnerables, como niños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas. De hecho, alertábamos del enorme número de personas fallecidas por los efectos del calor extremo en España.
Diversos estudios científicos han demostrado que invertir en un medio ambiente más saludable genera importantes beneficios sanitarios. La reducción de la contaminación, la protección de los recursos naturales y la promoción de ciudades más sostenibles contribuyen a prevenir enfermedades, mejorar la calidad de vida y reducir la presión sobre los sistemas de salud.
El Día Mundial del Medio Ambiente representa una oportunidad para reflexionar sobre el papel que cada persona, institución y organización puede desempeñar en la construcción de un futuro más sostenible. Y ANPASS, como organización preocupada por la salud de los pacientes españoles no quiere estar ajena a este debate.
Acciones cotidianas como reducir residuos, fomentar la movilidad sostenible, ahorrar energía y proteger los espacios naturales tienen un efecto positivo tanto sobre el planeta como sobre nuestra salud.
ANPASS considera que el compromiso colectivo con la protección ambiental es esencial y considera que no puede existir una población sana en un entorno degradado. Cuidar el medio ambiente es una inversión en salud, bienestar y calidad de vida para las generaciones presentes y futuras y por ello reclamamos a Administraciones Públicas, empresas y ciudadanía una actitud responsable con el Medio Ambiente que también lo será con su salud.